Constitución Mente-Cuerpo Vata

El arquetipo de persona con constitución vata es flaca y liviana, activa e inquieta, de mente creativa, venas y tendones prominentes, piel y pelo secos, dieta y sueño variables. En sus aspectos psicológicos se percibe un gran nivel de energía, flexible y de gran adaptación a nuevas situaciones, fuerte iniciativa y puede comunicar toda su originalidad de manera apropiada. En desequilibrio se muestra inquieta, alterada, temerosa, intranquila, no consecuente con sus ideas, caprichosa y verborrágica y con tendencia a fobias y ansiedad.

El Ayurveda, como “ciencia de la vida”

Cada ser es único e irrepetible, y de esta manera cada uno puede encontrar su plenitud y energía más vital a partir del equilibrio y armonía entre su mente, cuerpo y espíritu. El Ayurveda, como “ciencia de la vida” que vela por la sanación y la cura armónica y digna, permite llegar a este equilibrio, proporcionando las pautas para ayudar a identificar la naturaleza constitucional , llamada doshica, de cada persona.

A partir de la pregunta esencial de la que parten los vedas, “¿Quién soy yo?” posibilitamos un camino de autoconocimiento y de sabiduría para con nosotros mismos y con nuestro entorno, creando ambientes de respeto y tolerancia y en armonía con el universo. Para comenzar este camino, debemos entender que los doshas están presenten y permean cada una de las células y de la estructuras de los cuerpos. Todos estamos constituidos por los tres doshas: vata, pitta y kapha, pero con predominio de uno o dos de ellos, según los rasgos particulares de cada uno. El funcionamiento de cada dosha y de los que nos predominan a cada uno, lo observamos en la estructura física, los caracteres físicos, las funciones fisiológicas, los aspectos psicológicos y el estilo de vida.

Dosha Vata

En esta ocasión describiremos los aspectos más importantes y característicos del dosha Vata, dado que nos encontramos en la estación de otoño que estimula su energía: el movimiento, y que a su vez, puede movimentar todos los desequilibrios corporales de los otros doshas.

Vata está conformado por dos de los cinco elementos de la naturaleza, éter, espacio y aire, viento, unidos ambos en un equilibrio dinámico. Vata es la expresión de la fuerza del movimiento. Por un lado el aire expresa su poder cinético y el éter es el espacio de la pura potencialidad. La función de vata es que haya el suficiente éter para que el aire pueda moverse libremente. Es decir que el espacio permite, espera, contempla, aguarda al aire que se haga presente, que se mueva, que otorgue vitalidad, creatividad, alegría y movimiento.

El arquetipo de persona con constitución vata es flaca y liviana, activa e inquieta, de mente creativa, venas y tendones prominentes, piel y pelo secos, dieta y sueño variables. En sus aspectos psicológicos se percibe un gran nivel de energía, flexible y de gran adaptación a nuevas situaciones, fuerte iniciativa y puede comunicar toda su originalidad de manera apropiada. En desequilibrio se muestra inquieta, alterada, temerosa, intranquila, no consecuente con sus ideas, caprichosa y verborrágica y con tendencia a fobias y ansiedad.

A partir de estas características básicas, podemos caracterizar los atributos principales de Vata:

Sequedad en su piel, labios y lengua; colon tendiente a la constipación y voz afónica.

Liviandad en su propia estructura corporal, músculos y huesos; bajo peso y sueño liviano.

Frialdad debido a la pobre circulación sanguínea y agarrotamiento muscular.

Aspereza de piel, uñas, dientes, pelo; manos y plantas ásperos.

Sutileza en su cuerpo delicado que se reflejan en temor, ansiedad e inseguridad.

Movilidad ágil, camina rápido, conversadora, realiza múltiples acciones en el mismo momento, atracción por los viajes, cambios de estado de ánimo y muchos sueños.

Claridad correspondiente a su mente abierta, comprende y olvida con facilidad.

Astringencia por su sensación de sequedad en la garganta, hipo y eructos. Preferencia por sabores dulces, ácidos y salados.

Vata domina en la región pelviana, el colon, la vejiga, el tracto urinario, los muslos, las piernas, los brazos, el sistema nervioso y el esqueleto. En exceso tiende a acumularse en el colon. Vatta no es aire ni gas sino que su incremento y desequilibrio en la persona provocaran un aumento de gas o aire.

A veces las personas buscan intuitivamente lo que los equilibra pero otras veces esto no sucede ya que nuestro estado natural se ve alterado por diversos factores y se nos dificulta volver a esa armonía original y sanadora. El plan general del Ayurveda incluye indicaciones sobre la dieta, el modo de vida, rutinas cotidianas relacionadas con los regímenes estacionales y prácticas de ciertas disciplinas como la meditación y la ciencia del yoga. Es importante destacar que el Ayurveda tiene como otro de sus principios fundamentales que “el alimento es todo aquello que entra al cuerpo a través de cualquiera de los sentidos”, por lo que un plan de armonización debe aprovechar cada uno de los sentidos como puertas de acceso para el bienestar.

Con respecto a Vata, el concepto de regularidad es el más importante en la terapia armonizadora para este dosha ya que equilibra la tendencia a la variabilidad en los hábitos y conductas. También la práctica del silencio y la calma ya que favorecen la concentración y atención. Se recomienda un descanso adecuado, actividad sexual moderada para no dilapidar la energía y el contacto con la naturaleza para enraizarse y empoderarse a partir de la energía de la Madre Tierra.

Ahora podemos volver a preguntarnos sinceramente y con conciencia ¿“Quien soy yo”?. El primer paso de un viaje de mil kilómetros ya ha sido dado.

Comentarios cerrados.

©1999-2019 | Santa Fé 3373 6ºB (1425BGI), Buenos Aires - Argentina | Tel. +54-11 4824 1574 / 4827 4590 | info@medicinaayurveda.org